miércoles 4 de junio de 2008

JUAN ALBERTO RIVERA GALLEGO


Nacido en Belalcázar, Caldas, en 1964. Actual editor general de El Diario del Otún de Pereira y director del suplemento literario Las Artes. Obra poética publicada:Conversaciones con la soledad,Territorio de mi voz, Instantes en la urbe. Otros: Hitos del Siglo XX en Risaralda (Historia). En remojo: Crónicas de la ciudad. Finalista en dos ocasiones del premio de periodismo “San Gabriel Arcángel” de la Diócesis de Pereira. Mención de honor IV concurso literario bonaventuriano de poesía y cuento. Participante en varios encuentros literarios de orden nacional e internacional. Publicaciones en diferentes revistas literarias del país.
Llueve intensamente sobre la ciudad. Son las 8:40 de un miércoles helado y solo. Todos se escabullen en invierno y sólo quedan en las calles los que se aventuran a compartir su soledad con el frío. Aún sigo tras el vidrio observando como es castigado por las gotas que caen incesantes e infinitas sobre la ciudad. La lluvia de hoy es triste porque granizó nostalgia. No sé en qué rincón de alguna nube espesa y amargada se escondía y no termina de regar su ánimo en la urbe. En el tejado reposa la noche abandonada a su suerte, mojada grita como bestia herida y nadie escucha. Busca cobijo y siento su mirada grave en cada esquina. Quiero salir a buscar su voz pero no tengo que ofrecerle. Hace frío esta noche, tanto que perece mi piel junto al termómetro que me mira angustiado, el reloj que detuvo su tiempo para no caminar hacia la larga noche gélida y el café que en este instante deja de humear su aroma. Voy a salir de todas maneras a dejar que el frío de esta noche arrogante que se tomó las calles me apabulle. No quiero luchar hoy. Que me acabe. De todas maneras tengo algo tan adentro de mi carne que no podrá desentrañar. Que me arrastre y me desnude para que el frío haga de las suyas en mi cuerpo con sus llamas. Pero no podrá. No lo va a lograr porque este amor que te guardo es tan fuerte que la adversidad de esta noche no vencerá nada mío. Nunca.