
Manizales- Caldas, 1985. Estudiante de Psicología de la Institución Universitaria de Envigado. Hace parte de las antologías poéticas Ex-libris (2009), El vacío como llenura (2010) y del libro virtual poesía y Escritos poéticos cortos (2010). Textos suyos han sido publicados en las revistas Almiar (España), Remolinos (Perú) y en la revista de poesía caldense Musa Levis. Ganador del premio Sueños de Luciano Pulgar, Poesía 2010. Es administrador de elvaciocomollenura.blogspot.com
Porque no tengo nada más que hacer.
Te recuerdo porque no tengo nada más que hacer,
aparte del mal aliento de la cocinera
no detesto más que recordarte.
Mientras me quejo del Down Jones
sin saber lo que es
no sé por qué apareces en mi mente podrida.
Por eso hablo con mis amigos de tetas y fútbol
y contigo hablo de filósofos
(que crees que son homosexuales),
mientras piensas que eres mi musa
y que hablo cosas que los demás no hablan,
sólo quiero que te quedes callada y tomes café.
Te diré que amo a muchas mujeres,
pero el error de las mujeres que amo
no es ir de shopping,
ni que hablen siempre de su signo zodiacal,
su error es que están con los tipos equivocados,
no están conmigo y mi aliento a cerveza.
Te recuerdo porque no tengo nada más que hacer,
no me distrae nada, ni mis piropos a mujeres casadas,
así que hoy te invitaré a cine
y comeremos palomitas de maíz,
y reirás y te gustará la película
y yo sonreiré y pensaré qué bastardo el cine de hoy,
luego te llevaré al motel y tendremos sexo,
yo feliz de unos orgasmos necesitados,
tu incompleta por tu mediocre amante.
Te recuerdo porque no tengo nada más que hacer,
juego billar pool y le pego a la bola once
y me da asco recordarte,
me da asco mi dedo amarillo de fumar,
sabes de mi bohemia
y odias a mis amigos del Pub
y a ellos les hablo de ti
porque no tengo nada más que hacer…






















