viernes 29 de octubre de 2010

JUAN FELIPE LÓPEZ GIRALDO


Manizales- Caldas, 1985. Estudiante de Psicología de la Institución Universitaria de Envigado. Hace parte de las antologías poéticas Ex-libris (2009), El vacío como llenura (2010) y del libro virtual poesía y Escritos poéticos cortos (2010). Textos suyos han sido publicados en las revistas Almiar (España), Remolinos (Perú) y en la revista de poesía caldense Musa Levis. Ganador del premio Sueños de Luciano Pulgar, Poesía 2010. Es administrador de elvaciocomollenura.blogspot.com



Porque no tengo nada más que hacer.


Te recuerdo porque no tengo nada más que hacer,
aparte del mal aliento de la cocinera
no detesto más que recordarte.

Mientras me quejo del Down Jones
sin saber lo que es
no sé por qué apareces en mi mente podrida.
Por eso hablo con mis amigos de tetas y fútbol
y contigo hablo de filósofos
(que crees que son homosexuales),
mientras piensas que eres mi musa
y que hablo cosas que los demás no hablan,
sólo quiero que te quedes callada y tomes café.

Te diré que amo a muchas mujeres,
pero el error de las mujeres que amo
no es ir de shopping,
ni que hablen siempre de su signo zodiacal,
su error es que están con los tipos equivocados,
no están conmigo y mi aliento a cerveza.

Te recuerdo porque no tengo nada más que hacer,
no me distrae nada, ni mis piropos a mujeres casadas,
así que hoy te invitaré a cine
y comeremos palomitas de maíz,
y reirás y te gustará la película
y yo sonreiré y pensaré qué bastardo el cine de hoy,
luego te llevaré al motel y tendremos sexo,
yo feliz de unos orgasmos necesitados,
tu incompleta por tu mediocre amante.

Te recuerdo porque no tengo nada más que hacer,
juego billar pool y le pego a la bola once
y me da asco recordarte,
me da asco mi dedo amarillo de fumar,
sabes de mi bohemia
y odias a mis amigos del Pub
y a ellos les hablo de ti
porque no tengo nada más que hacer…

felipelopez1985@hotmail.com

miércoles 2 de septiembre de 2009

LUKAS GUTIÉRREZ MONTOYA


Nació en 1987 en Manizales, Colombia. Autor de la novela La fe de los mártires, publicada recientemente en http://www.elmartir.jimdo.com/.






Susurros impuros

¿Por qué será que las palabras quedan mancilladas por el vacío representado en el papel? Puesto que una vez se manchan los espacios con los sentimientos, retornan en fruslerías como si antes el dolor no hubiese significado nada... ¿será, entonces, que no soy suficientemente hábil como para plasmar las ideas en el papel?... no; una vez escribí fatalidades y descubrí lo humano que era... pero eso ya no significa nada.


I

Hartado, corrí a un lado del camino,
a cuesta de mi alma, a cuesta de mi sombra y la oscuridad.
Asustado en la penumbra vi el espanto de los inocentes
¡No hay luz... ya no hay luz en mis ojos!
¿Qué hay con el carisma, la inocencia? ¿Qué del ensueño, de la esperanza?
No hay luz... ya no.
Ha sido sepultada en una tumba sin nombre,
Ensombrecida, enmascarada., quizás, personificada.

Hace tres noches, y hoy ya oscurecido,
el amor huyó de mí por senderos en los que no había luna,
huyó temerosa, ella, consternada, odiándome,
huyendo de mis palabras.

Jamás logré alcanzar mi deseo,
las caricias soñadas habrán desaparecido tras algún tiempo
¿Tres días más? Quizá no...
Todo fue por evadir mi destino... por pretender ignorar una fe impuesta,
por rebelarme y contener las lágrimas que me encogían en cama,
bajo cobijas, bajo el solitario calor del dolor.

Mírame por última vez a los ojos, que expiran su último brillo;
mañana estaré más muerto que hoy... entonces serán cuatro noches,
y yo le susurraré a la muerte gritos desesperados.
¡Malditos gritos que no puedo gritar!


II

Ante la ventana mi reflejo veo, ensimismado,
un semblante adormecido, cansado...
La música cubre el silencio y éste se deja arrullar;
hay luces lejanas que se estremecen,
hay voces, inaudibles, voces...
como suspiros,
como los suspiros que crean ése momento descrito como congoja.

Ante la ventana, más que a mis ojos veo,
las nubes agazapadas en las montañas
acurrucadas por ventarrones y brisas,
encantadas por el rumor que hace ver de tales
su presencia colosal...
Y levantando sus cruces mojadas con el rocío,
se ufanan, entre la niebla y los recuerdos;
inspirador... lóbrego, fatal.

Ahora, alejado del ensueño,
estoy aquí,
viendo tras la ventana mi máscara y mi presencia,
cubierto por una túnica y un hábito de oscuridad.

sábado 4 de julio de 2009

SANDRA VIVIANA ROMERO OBANDO


Manizales 1985. Abogada Universidad de Caldas. Sus poemas han sido publicados en el suplemento literario Papel Salmón del diario La Patria, en el suplemento literario Juegos Florales, en la Revista Árcades de la Casa de la Cultura de San Antonio de Prado y en el periódico de poesía de la UNAM en Internet. Ha participado en varías ocasiones en el encuentro de Escritores de Filadelfia Caldas, en el 2007 en el IX festival nacional y V muestra iberoamericana de poesía ciudad de Manizales y en el 2008 hizo parte de las lecturas adicionales al encuentro anual de juegos florales ciudad de Manizales.



DOS POEMAS PARA PEDRO.

I.
Para perderte no necesite de formulas mágicas
ni elaboradas teorías,
bastó una omisión, una sola palabra, poco pensada,
y el milagro estuvo hecho.
Para ganar tu corazón, necesité siglos de teoría,
ayuda humana y divina,
y muchas horas para convencerte
de que era un ser humano decente;
pero nada de eso sirvió.
Nuca logré obtener un te amo de tus labios
pero sí un apresurado adiós.


II.
Como un amigo de años atrás,
uno de tus libros me trae entre sus páginas
el recuerdo de tu nombre,
me arranca una lágrima al recordarme las noches a tu lado,
las tardes para ir a comer helado,
los chistes flojos sobre abogados,
y la ternura de tus caricias sobre mis cabellos.
Pero de la misma manera dice que eres
el más implacable de los jueces,
porque a él también lo olvidaste
el día en que a mí me condenaste a la soledad.
sandv916@hotmail.com

viernes 26 de junio de 2009

ÓSCAR EDUARDO LÓPEZ ESTRADA


Nació en Aguadas (Caldas). Publicista. Gerente y gestor cultural. Ensayista e historiador. Catedrático universitario en las áreas de Comunicación y Mercadeo. Autor del Himno de la Universidad Tecnológica de Pereira y del libro Aguadas: Un pueblo tejiendo historia. Director de Turaguadas y del Festival Nacional del Pasillo Colombiano en homenaje a los hermanos Hernández. Publica en www.blogciosidades.blogspot.com


CUANDO QUIERAS

Cuando quieras
puedo regalarte
un hacedor de sueños,
o volverme asesino de tristezas
y enterrador de marchitas ilusiones,
puedo sacar de atrás
del espejo
el fantasma de tus pasadas alegrías
y usar por tobogán
el arco iris
para llenar tu cesta
de fantásticas formas.

Cuando quieras
puedo regalarte un cañón de flores.

(O si quieres,
puedo amarte ).


CAMPANAS DE MI PUEBLO

En el pueblo,
los sueños silenciosos se movían
en medio
de las campanadas
de una iglesia
que servían de mañana,
de medio día
y de madrugada.

Tocaban las campanas
a la misa
y sonaban,
cuando un alma se moría.

Eran la señal que yo sentía
cuando de hablar de vida
presentía.

Y tañían a las seis de la mañana
y al ányelus
y a medio día.

Y sonaban
y sonaban...
noche y día.

Y escondían
mis ganas de quererte
en el tan tan de su melancolía.
oscarlopeze@gmail.com

lunes 30 de marzo de 2009

TERESA GONZÁLEZ


Nació en Neira en 1949. Es egresada de la universidad de Caldas con Licenciatura en Ciencias Sociales y Económicas en 1980 y de la Universidad de Manizales con especialización en Neuropsicopedagogía de la universidad de Manizales en 1998. Hasta el 2006 ejerció como docente. Hoy trabaja como asesora de seguros en Suramericana.


Colombia desangrada

Verdes bosques, milenarios tallos,
lánguidas raíces
rodean los caminos
bordados de huellas de muerte.
Son testigos silenciosos del llanto,
rio de sangre
que camina en avalanchas por mi tierra.
Es un mar de dolor que transita
por espacios urbanos y rurales,
ahogando al paso
todas las miradas
todas las lágrimas
todos los pensamientos,
todas las risas inocentes,
esperanzas zurcidas
con las agujas de la guerra
esa es mi patria.


Desesperanza

Aletean palabras en mi garganta
que caen dormidas sobre la cama del silencio;
luego escapan veloces,
calladas,
para habitar en el desierto del olvido,
ocultas en la árida sombra
de la melancolía.
teregoga@hotmail.com

sábado 7 de febrero de 2009

ÓSCAR GALLO RAMÍREZ-OSGARA



Nació en el corregimiento de Arboleda, municipio de Pensilvania, Caldas, el 20 de octubre de1952. Su primaria la terminó en el municipio de Nariño, Antioquia. Se graduó de bachiller en el Nocturno del Instituto Universitario de Caldas en el año 1976. Allí publicó el periódico Nuevos Horizontes. Fue profesor de bachillerato en el Colegio Cooperativo de Manizales, donde con un grupo de colegas publicó el periódico Gualanday, y en el Instituto San Rafael. Se graduó de abogado en la Universidad de Manizales en1986 . En la misma universidad ejerció como docente entre los años 1990 y 1997. Fue igualmente profesor de medio tiempo en la Universidad de Caldas en los años 1995 y 1996. En la actualidad se dedica a la judicatura como juez civil del circuito en la Dorada, Caldas. Memoria sin tiempo es su segundo libro de poesía. El primero, Espejismo y canto y otros poemas, se publicó en el año 2002 ,en Manizales.


Loor a los tiranos

Que gobiernen los tiranos,
que sus perros descuarticen almas,
que la sangre corra
como ríos de lava.
Que los heraldos callen
la soledad del campo,
que firmen bandos de guerra
los padres de la patria
y la hambrienta hiena
de la democracia
se trague la esperanza.
Que la paz sea
esa paz de degollados.
Loor al tirano
y a sus perros de caza,
a su discurso
y a su metralla.
Los muertos no lloran
y los perseguidos no tienen patria.

osgara2008@hotmail.com

domingo 30 de noviembre de 2008

miércoles 29 de octubre de 2008

JUAN CAMILO TABORDA BELTRÁN


Nació en Manizales en 1983. Ha sido publicado en el libro Donde la risa es un murmullo (2002) y en folletos de la Universidad de Caldas (2005), donde cursa Filosofía.




Epitafio a la muerte

Hoy más que nunca deseo terminar con mi existencia,
siento el recelo,
la hipocresía de norte sur
me devora como una loba en pleno celo.

Desearía estar en una torre,
empezar por contarle a todo el mundo
que las monedas no se pierden bajo un escritorio,
arrojarme al vació, caer y caer, sin que nadie me reciba,
que sólo esté posada ahí la muerte,
hace mucho mi vida se convirtió en rutina,
no me apasiona vivir,
ya no cuento monedas si no,
días, minutos, segundos tras la misma tarea...

Mi presencia cada día es mas penosa,
deseo desplumar mis sentimientos,
arrojarlos al vacío,
recogerlos al cruzar la puerta
de este inhóspito lugar,
Atemorizar a todo sujeto que piense que tener una máscara que no se
quita ni se peina con facilidad,
ni es sencilla de usar,
menos lanzarse al vacío,
saber que lo que haces ya no es suficiente para ti ni para nadie.

Han robado tus monedas y tu sueño huyó ayer en bicicleta.

juanctbeltran@hotmail.com

domingo 10 de agosto de 2008

OLIVERIO MUÑOZ OCAMPO

Oliverio Muñoz Ocampo. Manizales. Egresado de Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas. Actualmente trabaja en el municipio de Manizales con la Fundación Metropoli en talleres de creación literaria y animación a la lectura en las casas de la cultura de Malhabar y Aranjuez. Ha publicado: Preludios para un aquelarre- Lyrica Species No. 9. Otros textos en: Musa Levis- Breviario de poesía contemporánea de Caldas, Novísima poesía, periódico El innombrable.


...en las tardes los niños hambrientos
iban a preñar atardeceres con sueños y cometas rojas
pensaban en el alumbramiento de la paz
mañana vestirán para la guerra
y llevarán fusil al hombro
habrá sangre en el sudor
ahora los niños amasan la tierra con su trote marcial
la tierra que su madre humedece con lágrimas
¿cuándo regresará el coleccionista de lágrimas?

caronteagon@yahoo.es

miércoles 4 de junio de 2008

JUAN ALBERTO RIVERA GALLEGO


Nacido en Belalcázar, Caldas, en 1964. Actual editor general de El Diario del Otún de Pereira y director del suplemento literario Las Artes. Obra poética publicada:Conversaciones con la soledad,Territorio de mi voz, Instantes en la urbe. Otros: Hitos del Siglo XX en Risaralda (Historia). En remojo: Crónicas de la ciudad. Finalista en dos ocasiones del premio de periodismo “San Gabriel Arcángel” de la Diócesis de Pereira. Mención de honor IV concurso literario bonaventuriano de poesía y cuento. Participante en varios encuentros literarios de orden nacional e internacional. Publicaciones en diferentes revistas literarias del país.
Llueve intensamente sobre la ciudad. Son las 8:40 de un miércoles helado y solo. Todos se escabullen en invierno y sólo quedan en las calles los que se aventuran a compartir su soledad con el frío. Aún sigo tras el vidrio observando como es castigado por las gotas que caen incesantes e infinitas sobre la ciudad. La lluvia de hoy es triste porque granizó nostalgia. No sé en qué rincón de alguna nube espesa y amargada se escondía y no termina de regar su ánimo en la urbe. En el tejado reposa la noche abandonada a su suerte, mojada grita como bestia herida y nadie escucha. Busca cobijo y siento su mirada grave en cada esquina. Quiero salir a buscar su voz pero no tengo que ofrecerle. Hace frío esta noche, tanto que perece mi piel junto al termómetro que me mira angustiado, el reloj que detuvo su tiempo para no caminar hacia la larga noche gélida y el café que en este instante deja de humear su aroma. Voy a salir de todas maneras a dejar que el frío de esta noche arrogante que se tomó las calles me apabulle. No quiero luchar hoy. Que me acabe. De todas maneras tengo algo tan adentro de mi carne que no podrá desentrañar. Que me arrastre y me desnude para que el frío haga de las suyas en mi cuerpo con sus llamas. Pero no podrá. No lo va a lograr porque este amor que te guardo es tan fuerte que la adversidad de esta noche no vencerá nada mío. Nunca.

domingo 27 de abril de 2008

JUAN MARCOS GARCÍA HERNÁNDEZ

Nació en 1981 en Marmato, Caldas. En la actualidad vive en Santa Marta, Colombia. Ha publicado poemas en la revista Poeta de Argentina y en otras páginas electrónicas.




Crepus…

El aire seco
vino a posarse en mi soledad
como si el tiempo
en breve instante
doblegado fuera
en su mismo afán;

y del invisible abismo
entre la negra
y castigada noche
brotan infinitamente
agónicos suspiros
entrelazados en niebla,
en silencio y orbes...

El idioma de la luna
comprendido es por los amantes
y el canto de los árboles
se aferra a mis dudas,
a mis deseos incontrolables
de ser uno y nadie…

juanchito.25@hotmail.com

martes 22 de abril de 2008

JULIÁN CHICA CARDONA

Filadelfia, Caldas, 1955. Escritor e historiador. Licenciatura en Español y Comunicación Audiovisual UTP. Administrador Público ESAP. Administrador Financiero y Especialista en Propiedad Raíz (Howard College, Texas, USA), Consultor Inmobiliario. Miembro de Número de la Academia Pereirana de Historia. Periodista cultural, conferencista e investigador de tanatología. Gestor de Cultura y Convivencia (Convenio Mincultura), Formador de Formadores (Ministerio del Interior y de Justicia). obras publicadas:
-Zodíaco de flechas. Poesía, ISBN 958-33-0101-9, Pereira 1992.
-Éxodos y fluctuaciones. Historias distorsionadas, ISBN 958-33-1521-4, Pereira 2000.
-Antipoemario. Poesía, ISBN 958-33-8127-6, Manizales 2005.
-Un valle lacustre llamado Dos-Quebradas. Historia, ISBN 958-44-1547-6, Manizales 2007.


Collarejo

En cada muro
En cada tapia
En cada pedazo de barro
De esta ciudad
Que germina relictos
Se escucha el eco
De una canción de cuna
Emergiendo desde sus cimientos
Amasados a mano
De piedra de río de músculo
Que crece y crece
Hasta que alguien la corta
Para un pavimento
Como una postal
Como un cultivo de rezos

En cada rincón
En cada pared que se yergue
Sobre mil silencios
De cal y de canto
En cada pedazo de sueño
De esta ciudad
Cuyo llanto llega hasta el océano
Con su ácido
Y con su tormento
Que ni siquiera redime a los muertos
Se escucha el murmullo del precio
De la subasta de vidas
Del paredón del lamento

En cada piedra
En cada bloque de ferroconcreto
En cada varilla de acero
Que levanta
Fachadas del sueño
De esta ciudad
Que es palabra
Y es gesto
Y es un oído atento
Se debaten la arcilla y la arena
El calcio de los huesos
El mineral rojo de las venas
Pero también los besos

En cada portón de madera
En cada resquicio
En cada pedazo de alero
De estas tres esquinas
De este Cantarrana
O de este Collarejo
Y donde alguien ha caído muerto
Y un día fue un racimo de versos
Que hoy es polvo
Y es la voz del viento
Siempre hay un pequeño receso
Un respiro
Que crece y crece como una flor
Para cuando alguien
Ha sembrado un huerto

(Tomado del legajo “Paredón”. Julián Chica Cardona (jchc), Pereira 21/04/08)

poligono2000@gmail.com

martes 25 de marzo de 2008

PILAR MARTÍNEZ

Nació en Neira, Caldas. Estudiante de la Universidad de Caldas. Ha participado en diferentes talleres literarios con escritores locales y nacionales. Ha publicado poemas en diferentes revistas de la ciudad.






La angustia tropezada
entre dos zapatos de hierro.
Cómo decirle adiós a la muerte,
cómo levantar los zapatos
que cargan mi pena.
Uno sobre otro los dos
caminan y se detienen justo
en la tierra mojada.

pilarenremenor@hotmail.com

sábado 15 de marzo de 2008

MARÍA RESFA LOAIZA GIRALDO

Nació en Samaria, corregimiento de Filadelfia. Desde su infancia ha vivido en el sector rural. Combina las actividades del hogar con la pasión por la poesía, al tiempo que estudia Administración Pública en la Esap. Poemas suyos fueron incluidos en el volumen Sobre las huellas del tiempo y en la revista Azahar, de Conil, España.


El retrato de mi hijo

Padre:
Aquí estoy con mis pies cansados,
mira mi alma quebrada,
mira las heridas de mi cuerpo,
ya la vida me parece un camión
que empujo cuesta arriba.
Mis hermanos están muertos,
y en mis brazos sangrientos
te traigo a mi hijo.

No encontré sus manos
sus pies solo hasta las rodillas
su cuerpecito esta petrificado,
su rostro no distingo
sé que es mi hijo
porque en su pecho lleva
colgada tu fotografía,
la misma que yo le regale
hace apenas diez días
cuando cumplió cuatro años.

Esta maldita guerra interminable
me pone a vivir
en un patio de hielo,
que sella mi esperanza
y mis deseos los manda al abismo.

No tendré mas atardeceres
porque tu sol alumbra a otros.
Este dolor vivo me carcome.
Tu macabro antónimo parece ser
mi única compañía hoy.
mariaresfa@yahoo.es

jueves 28 de febrero de 2008

CARLOS ARTURO CATAÑO

Educador, pintor, escritor y poeta nacido en Riosucio, Caldas, el 23 de junio de 1947.
Ganador del concurso departamental de pintura Primer Bicentenario del Natalicio del Libertador Simón Bolívar”, Nivel A, en 1983, Manizales.
Autor del libro Balcón del paisaje, Belalcázar, 1888-1988 con motivo de los primeros cien años de fundación de este Municipio del sur-occidente de Caldas.
Ha escrito además los siguientes libros inéditos: ¿Es verdad que en Riosucio se adora al Diablo?, Catástasis, Más allá de las palabras, Tetralogía y en preparación Poetas y poesía al pie del Ingrumá, Belalcázar, extraños relatos de un pueblo.
Finalista en el Concurso de Cuento Breve Municipio de Samaná, convocatoria número 14 de 2005.
Finalista en el Concurso Internacional Antología de poesía y Narrativa universal 2005 de la Editorial Nuevo Ser, en Buenos Aires, Argentina.
Finalista del Concurso Tulio Báyer, IV Versión, Poesía Social sin Banderas, 2005.


Comparsa del dolor

Me estoy vistiendo
Con mi traje de tristeza
Porque me llena de horror
La gran locura humana.
No puedo soportar
Mi mente inquieta
Que ve indefensa
El golpe fatal
Del Halley vagabundo.
Hay locura
Cuando los terrícolas
Alzan sus manos
Contra sí mismos,
Y unos contra otros.
¿Es acaso la locura
El precio de la inteligencia
En relación con la libertad?
Le he puesto mi traje de tristeza
Al llanto que hay dentro de mí
Porque me llena de horror
La gran locura humana.
¿Para qué buscar la vida
En los confines del espacio
Si odiamos la nuestra
En nuestro propio Planeta?
Vamos, hermanos terrícolas,
Abracémonos,
Que al menos así nos sorprenda,
Una noche…o un día,
El Halley sideral vagabundo
O el Halley nuclear
Creado por la mente humana
Que nos conduce
Al negro agujero
De nuestra particular
Destrucción.
¡Vamos, hermanos terrícolas,
Vistan sus trajes de tristeza
Y abracémonos
En esta comparsa del dolor!

arcadelrio@hotmail.com

martes 19 de febrero de 2008

JULIO CÉSAR CORREA DÍAZ

Bucaramanga, Santander. Poeta y dibujante. Licenciado en Español y Literatura. Especialista en Docencia de las Ciencias Sociales. Docente de la Universidad Católica de Manizales.
PUBLICACIONES
-El altar de los oficios. Poesía breve. Manizales, 1999
-Sociedad de los poetas. Libro colectivo. Editorial Cuarto de Máquinas. Bucaramanga. 2000
-Auto-retrato con girasoles. Poesía. Manizales. 2000.
-Nuevas voces de fin de siglo. Antología de la poesía colombiana. Epsilon Editores. Bogotá. 2000.
-Incluido en la Historia crítica de la literatura de Caldas 1967-1997. Editada por la Universidad Caldas. 2003, a cargo de Roberto Vélez Correa
-Mientras la tarde pasa. Cuadernillo de poesía. Manizales, 2004.
-Bajo el sol de marzo. Premio Nacional de Poesía “Carlos Héctor Trejos”, Riosucio, Caldas, 2004.
-Parte del trabajo en poesía ha aparecido en periódicos y revistas del país y del exterior.
-Ensayos y reflexiones aparecen en el Magazín del periódico Vanguardia, de Bucaramanga.
RECONOCIMIENTOS
1985. Mención de honor en el concurso nacional de poesía José Félix Fuenmayor. Barranquilla.
1989. Ganador del Concurso Interno de Poesía, organizado por la Universidad de Caldas. Oficina de Extensión Cultural.
1997. Ganador V Concurso Nacional de poesía Julio Cortázar. Bogotá.
1997. Ganador V Concurso Nacional de poesía Ciro Mendía. Caldas, Antioquia.
2004. Ganador III Concurso Nacional de poesía Carlos Héctor Trejos. Riosucio, Caldas.


El fuego de los años

Coles y ajos en el jardín de la abuela.
Un sol escrito en la ventana
apenas calienta la limonaria y el cidrón.
Un viejo árbol aún sopla en el verano.
Revuelve con tus manos la tierra
que agradecida te devuelve el tiempo
para que sigas caminando
sobre el lento fuego de los años.
julcecod@yahoo.com

ÉDGAR TREJOS

Nacido en Riosucio, Caldas, Colombia. Licenciado en Español y Literatura en la Universidad de Antioquia. Coordinador de Programas Pedagógicos en la Casa de Poesía Porfirio Barba Jacob de Antioquia.
Ha publicado en revistas literarias del departamento y el país. Cofundador y codirector de la revista Poética de divulgación literaria, y de la publicación periódica de poetas en el panorama literario del país El Son del Viento. Jurado del Premio Nacional de Poesía Porfirio Barba Jacob (2002-2004).Libros de poemas La casa del frío, Alas para la noche, Fuego en el altar del día, Coros del amanecer” (para jóvenes), Poemas ganados a una infancia perdida (para niños), Escriviviendo en la escuela (para niños), Apuesta por el alba, Habla vida. Narrativa: Promesas en la oscuridad (cuentos), Sangre en tus ojos (cuentos), Diario de sobrevivencia -Relatos de un corazón conquistado, Palabras profanas, El viento y yo éramos enemigos (novela infantil), La canción de los telegramas (cuentos Infantiles).


Los poetas
Un corazón salvaje somos,
exploradores del último paseo,
luz de corta vida que ancla su aleteo.
Un rostro atiborrado de lisonjas,
una mirada dolida, sin reglas,
buscando un eterno verano entre lectores;
un lenguaje de sobreviviente
entre los oleajes del alma sometida,
día tras día así vivimos.
Asustados por la estación del olvido sobre todo
un gesto procuramos, otro espíritu,
un vívido eco del tiempo de gloria conquistado
a punto siempre de decirnos algo
no importa a veces que ya tarde.

Pero la inundación del miedo es intensa:
Hay que desafiar los grandes sueños
estar atentos y acudir a la cita del ser
en la espera de un turno, el verdadero,
-esa breve puerta en donde te encuentras o te pierdes
en un solo momento de pavor o éxtasis-.
Porque no sentir nada ante el mar de los días
no descifrar el significado luminoso
el movimiento profundo de las mañanas de esplendor
es equivocar la senda
saborear la falsedad del ímpetu guardado
por no desatar amarras de osadía
o haber sido nunca lo que amamos.

El sabio ir y venir del corazón crecido para Vivir
con el grande pasaporte de la fe en la palabra
madura la indiferencia por lo inútil de la tribu
impide volver a ser los torpes de antes
niega las jaulas de la derrota
revela la nueva alquimia de nuestras tierras verbales
nos acerca a Dios
cuando los lugares de esperanza se agotan
cuando no hay dónde ir
al parecer.

Vivir un día
como si el último paseo fuera nuestro,
respirar en la palma de la mano el cielo que buscamos
sin el peso de las pequeñas certezas del pasado:

Eso queremos.

Email: etreve@hotmail.com

domingo 3 de febrero de 2008

FLÓBERT ZAPATA

Nació en Filadelfia, Caldas, Colombia, en 1958. Es autor de los poemarios Copia del insecto, (1991); Después del colegio, (1994); Declaraciones, (1999); Ataúd tallado a mano, (2005); del volumen de ficción súbita La bestia danzante, (1995); de las compilaciones La generación invisible, (2000) y Musa Levis. Breviario de poesía contemporánea de Caldas, (2002); y coautor de la compilación Cuento caldense actual, (1993).

Ha obtenido los siguientes reconocimientos: Universidad de Antioquia, 1993; Ciudad de Chiquinquirá, 1999; Antonio Llanos, 2001. Fue finalista del Premio de poesía del Ministerio de Cultura en las ediciones 1997, 2001 y 2002. El presente texto es tomado de la Segunda antología del cuento corto colombiano de Guillermo Bustamante Zamudio y Harold Kremer.



Escultura


La dejan al cuidado de un niño de meses. Imperdonablemente lo pone al borde de un tanque de agua, rebosante. El niño patalea y se precipita al fondo sin que pueda impedirlo. Lo rescata y lo lleva a la mesa de planchar para arrancarle la humedad con la plancha caliente. Se seca pero la alta temperatura hace que la carne se tueste y se desharine. Trae agua, amasa la harina y reconstruye el niño detalle a detalle. A su juicio la obra es perfecta. Descansa. Cuando lo recibe, la madre le pide que le explique por qué los ojos del niño ya no son azules y por qué no está el lunar en su mejilla izquierda. No sabe qué decir, el susto le nubla la razón y le paraliza el habla. La señora se burla de ella y la tranquiliza diciéndole que está acostumbrada a cosas así. Le paga más de lo convenido.

flobertzapata@yahoo.com

LEANDRO LOAIZA LARGO

Filadelfia- Caldas, 1987. Estudiante de Lenguas Modernas de la Universidad de Caldas. Autor del poemario Poemosca, (colección Bambusa Libros 2009). Hace parte de la antología poética Sobre las huellas del tiempo (2003). Textos suyos han sido publicados en la revista Musa Levis, la revista de los Juegos Florales y en Papel Salmón de La Patria. Es administrador de kadaberexquizito.blogspot.com y coadministrador de escritorescaldenses.blogspot.com


Poco a poco
fue devorando
toda la torta,
primero a dedazos
de crema...
luego a puñados
que tragaba enteros,
y cuando al final
sólo quedaban
unas cuantas harinas,
pasó su lengua seca
hasta ampollarla
y romperse el plato
contra la cara.

Su única tranquilidad
fue saber
que el cuchillo
aún estaba limpio.

To Mr. George W. Bush


leo.loaiza.blue@gmail.com

RICARDO ZAPATA BONILLA

Licenciado de la Universidad del Quindío y posgrado en Educación Personalizada de la Universidad Católica de Manizales. Autor del libro “Instituto Supía 50 años de historia”. Colaborador en revistas de educación, historia y poesía donde publica sus creaciones y artículos; toda una vida dedicado al servicio de la educación.



Hermano

Tengo una deuda
Con mi hermano obrero.
He estado tan lejano
De sus luchas eternas
Y fallidas esperanzas.
No es disculpa hermano,
Reconozco mi cobardía
Pero he enfrentado
La vida de otro modo.
Estoy en una oficina
Planeando y escuchando quejas
Auscultando razones
Inventariando sueños
Y soñando como tú
En un mundo mejor.
Espero me disculpes
Y entiendas
Que son dos formas
Distintas pero iguales
De gritar.

LUIS FERNANDO GIRALDO GÓMEZ

Bachiller del Instituto Integrado Supía en 1980. Tecnólogo en obras civiles de la Universidad del Quindío; Profesional en Construcción, Arquitectura e Ingeniería de la universidad Santo Tomás. Ha publicado en la revista de extensión cultural de la Universidad de Medellín.



Regálame

Regálame tu frágil mirada
En el momento de mi soledad
Es como luz de alborada
Que alivia en toda oscuridad.

Regálame el delicado acento
De tu voz sensible y calmada
Para sentirte cerca como el viento
En la noche fría y callada.

Regálame la música de tus labios
Con las notas dulces de tu sonrisa
Para olvidar mis rudos agravios
Escuchándote al son leve de la brisa.

Regálame el calor de tus brazos
Tus caricias, tus besos y tu calma
Hasta sentir la sombra de tus pasos
Destruyendo el frío incógnito de mi alma.

BERNARDO MONTOYA RESTREPO

Hizo estudios básicos en Supía en la escuela Francisco José de Caldas. Ha combinado su vida laboral con la poesía; su tiempo libre lo dedica a la lectura. Ha publicado sus escritos en la revista Brújula de Occidente, La Pulla y Gaceta de Supía. Además de su poesía tiene letras para bambucos, pasillos y tangos.



Quimera

Quimera, bicho agorero.
Monstruo indeseable…
Héme aquí postrado, alucinado,
Como un demente,
Y andrajoso pordiosero.
Oh, dolor fuego penetrante
E hiriente, que dichoso pasa
Por mis delgadas arterias
Chupando sangre de la nada.
¿Qué hay en mi cabeza?
Telarañas nada más.
Mi cerebro es un caos
De masa pútrida y morbosa.
Entonces… ¿Qué hay en mí?
Mis venas sin sangre,
Mi cabeza sin cerebro,
Desgastado y podrido,
Deseando vivir.
Oh, quimera loca,
Trasegada de sueños,
E ilusiones.
¿o seré yo el loco?
No lo s
é… no lo sé.

ALBA LUCÍA HERNÁNDEZ CARVAJAL

Ha hecho parte del taller de poesía Gilberto Garrido. Participó por el departamento de Caldas en el evento CREA del occidente colombiano en Palmira. Ha publicado sus poemas en la revista Lumbre





Suplica de una amante

Amor lejano, amor ajeno,
ven!
Arrópame en tu piel morena
y caliéntame el alma
con tus besos.
Derrite la nieve
que cayó en tu ausencia
lléname la piel de primaveras.
Permíteme robarte de su lecho
que sean míos tus besos y tu sexo
y déjame decirte
que te quiero.

SERGIO GIRALDO RAMÍREZ

Egresado del Instituto Técnico Francisco José de Caldas “INTEC” como Bachiller Técnico en Informática y Técnico en Guianza Turística del SENA regional Caldas. Sus poemas han sido publicados en la Revista Brújula de Occidente. Actualmente se desempeña como coordinador de turismo del municipio de Supía.



Trayectoria

Iba hacia el cielo
Y llegué a la tierra.

Iba hacia Dios
Y llegué a mi madre.

Iba hacia la verdad
Y llegué a las letras.

Me dirigí al amor
Y llegué a ti.

Iba hacia la tranquilidad
Y llegué a la poesía.

Reconozco que entre mis virtudes
Nunca recalcó la puntería.

JORGE ANDRÉS CALVO IZQUIERDO

Egresado del Instituto Técnico Francisco José de Caldas (Supía). Sus poemas han sido publicados en el periódico El Ansermeño. Actualmente es integrante del taller de poesía Carlos Héctor Trejos Reyes.





Interrogando al silencio

Cómo será apreciar un atardecer
En el espejo de su rostro
Cómo será llegar a admirar
Una noche iluminado
Por las farolas de sus ojos.
Qué podría esperar
Un hombre solitario
Como lo estoy ahora
Al poder atrapar ese resplandor
Espléndido y renovador
Un minuto de su existencia
Como premio de lo perdido?

GUILLERMO RAMÍREZ PÉREZ

Educador licenciado en Ciencias Sociales y Económicas en la universidad Libre. Hizo parte del taller de poesía Gilberto Garrido. Ha publicado en la revista Lumbre y en el periódico Gaceta de Supía.





Cotidianidad

Sombras en la sombra
Acechan la vida
Con su mano de acero
Derraman su odio
Y preñan de silencio
Las palabras
Llanto seco
De un pueblo que teme
Mostrar sus lágrimas
Una amplia investigación
Impunidad
Por enésima vez
Sombras en la sombra
Acechan la vida…

sábado 15 de diciembre de 2007

JOSE CLARETH BONILLA

Nació en Quinchía, antigua aldea de Anserma, en 1948. Estudios: licenciado en Biología y Química de la Universidad de Caldas, maestría en filosofía contemporánea de la Universidad Nacional de Bogotá y especialista en Gerencia de Talentos Humanos de la Universidad de Manizales. Fundador y Director del periódico “La Reja”, miembro del grupo generacional “La Reja en el Aire”. Ha publicado: artículos, poemas y crónicas en el periódico La Patria, ensayos filosóficos y artículos especiales en revistas universitarias e institucionales. Libros publicados: Fronteras de la epistemología (ensayos filosóficos, 2000), Huellas de tierra y olvido (relatos y cuentos,2001); La reja en el aire (poemas, 1999), Xiloloquios (escultura, tallas y poemas, 2003); Progredere- periódicos murales, Metáfora de un grupo cultural en Anserma (ensayos, 2005), Los niños en el país de la sonrisa (Cuentos infantiles, 2007). Está dedicado a la talla y escultura en madera y pronto publicara su novela Piel dulce, testimonio de una generación, para así acribillar una nostalgia. Coordinador y propietario de la página www.larejaenelaire.com


Sísifo sin retorno (fragmento)

A Fernaín Escobar
el amigo de infancia
que al igual que Benedetti
se invento otra forma de orar el Padre nuestro.
Y ahora pide el pan de cada día.

Este día
de neblina presurosa
que se esconde en los aleros
en un horizonte gris
y de murmullos de lluvia.

Este día
de pasos cansados
y manos pordioseras
que reclaman
un pan en cada esquina.

Este día
de las miradas tristes
de los pies descalzos
de la miseria ambulante
de sísifos sin retorno.

Este día
de caminantes
que cargan
su equipaje de soledad
al igual que zombis
olvidados de Dios
y de los hombres

Este día
de muertos y de guerra
de cuerpos despedazados
y de los ojos desorbitados
del que lleva
al hombro su miseria,
del amigo que nos busca
y nos saluda
del amigo de infancia
que se invento un padre nuestro
y ahora, en la calle
pide el pan de cada día.

Este día
de los adictos a la vida
del que se fuma la marihuana
del que aspira el pegante
del que le gusta el bazuco
o el cigarrillo
del que toma tinto
del que come pizzas
pasteles y hamburguesas
del que bebe el aguardiente
y saborea el vino
del que va a toros
asiste a la Universidad
y grita en el estadio
del que ve cine
del que compra libros
y no lee
del comediante
del que escribe versos
del que pinta atardeceres
del que talla la madera
del cuenta cuentos.

Este día
de las oportunidades perdidas
del que se encontró la sombrilla
del que se apropio de la billetera
del policía que persigue
al que vende los mangos
los aguacates, las mandarinas
mbonilla@une.net.co

sábado 1 de diciembre de 2007

WADIS ECHEVERRI CORREA

Nació en Filadelfia, Caldas, Colombia en 1948. Obras: Poemas de la oficina, Poemas con gatillo, Amar y yo. En el 2001 la Corporación Encuentro de Escritores Filadelfia publicó el primero de sus libros, Antigénesis, el poema que se publica a continuación pertenece a Barajando los días estériles.








A
LAS PALABRAS
atan la lengua
y forman telarañas
en los labios,
murieron
y no dijeron
ni mu.

B
LA LIBERTAD
es la única forma
de revestir
de un destino
nuestros sueños.

C
SER POETA
es encadenarse
con una larga cadena
a la perrera
y después cantar.

D
No he militado
en movimientos.
A mi edad
he superado eses rabietas.
Los ISMOS
son la tentación
de cometer pecados
veniales
y yo prefiero los mortales.

E
Si me sirvieran la cabeza
en una bandeja,
como quiero tanto el “progreso”
de los pueblos subdesarrollados,
la enviaría en un jet
a los reducidores de cabezas.

F
EL POETA
es un encantado por una serpiente,
la mujer de Lot
mirando hacia atrás
y otras cosas
inconfesables.

G
La poesía no tiene “esqueleto”,
a pesar de que ciertos
“críticos ingenuos”
siguen buscándolo
en todos los cementerios
del mundo.

martes 27 de noviembre de 2007

FELIPE AGUDELO HERNÁNDEZ



Felipe Agudelo Hernández-1988. Cuentista y poeta nacido en Manizales. Autor del poemario Viento en el árbol, (colección Bambusa Libros 2009). Cursa estudios en la Universidad de Caldas. Director de la Tertulia Uni-Verso y coadministrador de www.kadaberexquizito.blogspot.com


Renacimiento

Finalizo diciendo que todo fue más que aire.
Para concluir el precoz instante
en las habitaciones del demonio o en las bullosas avenidas,
fuimos condenados sin apelación ni testigos al verdadero infierno.
Era la lentitud y el silencio
y el olor frío del mineral, el camino al infierno.
Después de muerta la voz el alma queda quieta y tendida
entre las llamas y el olvido.
No nos reciben desnudos, no nos admiten sonrientes:
nos devolvieron del infierno por falta de pecados.
De vuelta al mundo, a la habitación del diablo,
de vuelta al destierro sin destino.
“Deben besar más pieles,
deben romper silencios”,
inexorable y sin excusas, el demonio gélido y solitario,
nos devolvió del infierno por falta de pecados.
De vuelta a la tierra, al infierno solapado.
Y felices por la prolongación de este embarazo terrestre,
hemos regresado para roer los labios,
para negociar las almas, para regalar los actos…
hemos vuelto para merecer la muerte.
Reinicio diciendo que todo fue más que llamas.

meminher@yahoo.com

domingo 25 de noviembre de 2007

ALONSO MEJÍA

Nació en Neira, Caldas. Fotógrafo, poeta y narrador. Estudió Lenguas romances en Hunter Collage, Nueva York. Fue coeditor de la revista ilustrada de poesía Realidad Aparte. Autor de los siguientes poemarios Armadura del silencio, Signos errantes, Ciclo de los insomnios, La tierra iluminada, Un rostro, un fantasma, un rostro, La arboleda deshojada y El noble cazador (cuentos). Colaborador de diversas publicaciones colombianas y extranjeras. Ha traducido a Robert Lowell, Gregory Corso, Gary Snyder, Wallace Stevens, Eugenio Andrade, Carlos Drummond de Andrade, Emily Dickinson y Derek Walcott.


Las ficciones de la realidad

Me abandono a la ductilidad
de lo irreal y a la mala memoria
de los buenos recuerdos,
con el guiño de un gesto dulcificado
por el tiempo y la imaginación.

Solo están el mar y su batalla
con los vientos. La ventana que
lo contempla no es más que una barrera
de protección, una muralla hecha añicos
para preservar la apariencia
de realidad que me rodea.
alonsomejia@gmail.com

jueves 15 de noviembre de 2007

FABIO VÉLEZ CORREA

(Risaralda, Caldas, 1947). Ensayista cuentista, e historiador. Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas. Miembro Fundador del Centro de Escritores de Manizales. Miembro de Número de la Academia Caldense de Historia y director de su revista Impronta. Fue docente de enseñanza secundaria en varios colegios oficiales durante 36 años.
OBRAS: Monografía de Risaralda, con Ovidio Rincón Peláez (1976). El Frenesí de la paz (Cuentos, 1982 y segunda edición, 2007). Risaralda, la aldea y su historia (1988). Manual de literatura caldense (Coautor, 1983). Mitos, espantos y leyendas de Caldas (1997 y segunda edición ampliada y corregida, 2007). El cuento, la poesía, creación docente (coautor, 1997). Cuento, poesía, arte y ensayo. Creación de los docentes de Manizales (Coautor, 1998). Ensayos fuera de clase (Coautor, 1998). Licencia para pensar e imaginar (Coautor, 2000). El fuego, mitos, leyendas y tradiciones (2001). Diccionario de las criaturas míticas del agua (2004). Mitos y leyendas del agua (2004). Y La otra mejilla. Aproximaciones críticas a la obra de Roberto Vélez Correa (Compilador, 2005). Algunos de sus textos han sido publicados en las revistas Registros de Historia, Grafía Plena, Dominical de La Patria, Papel Salmón, Mefisto, Supía Histórico e Impronta. Le han sido otorgadas las condecoraciones: Honor al mérito cultural y cívico Bernardo Arias Trujillo, Risaralda, 1975; Escudo de oro Feria de la ciencia, Oficina de asuntos científicos, Manizales, 1978; Orden Instituto Caldense de Cultura, Manizales, 1994 y Orden al mérito Acal, 1999.


La agonía de Superman

Superman supo que iba a morir.

Fue en el instante en que se encontró de frente con la kriptonita, ese guijarro verde que había quedado como uno de los fragmentos de su planeta destruido años atrás.

Superman sintió la muerte que empezaba a fijarse en sus músculos de acero, en su traje azul, en su capa roja, en el logotipo de su pecho y en la mirada límpida y cristalina de niño inocente, de adolescente estudioso y de hombre bueno y amigo de la justicia y el bien.

Superman comprendió que ya no volvería a ver el gesto adusto y autoritario de Perry White, el director de “El Planeta”, de Metrópolis; la mirada tierna y enamorada de Luisa Lane, la periodista audaz; el gesto amable y amistoso del pecoso Jaime Olsen; y el cráneo lustroso e inteligente de su eterno enemigo Lex Luthor.

Superman presintió que ya no sería posible su intervención en el conflicto de las Malvinas, a favor de sus amigos dilectos, los ingleses.

Y supo, sintió, comprendió y presintió todo eso porque la mera contemplación del tozo de kriptonita fue la premonición de un algo fatal… de su muerte inobjetable y total, ya que su vista de Rayos X no pudo percibir la presencia del plomo salvador.

**********
–¡Vamos, Superman!, suspende la chanza. Levántate y deja de simular el desmayo… No hay tal kriptonita. ¿No ves que es una de las esmeraldas de mi collar que se cayó…?

martes 13 de noviembre de 2007

EDILBERTO ZULUAGA GÓMEZ

Aranzazu, Caldas. Autor de la novelas Amores en la puerta del sol (1995), Viaje hacia el amanecer (Editorial Universidad de Antioquia, Premio Nacional de novela,1996, de la Facultad de Medicina de la misma universidad), Impacto en el primer movimiento (Primer puesto en el Concurso nacional de novela Casa de la Cultura, Salamina, Caldas, 2004, Ediciones Lealón 2006). Y de Lecturas en el parque (relatos, Ediciones Lealòn, 2007). Reside en Santa Marta y Manizales.


Dos épocas

Se cuenta que en Grecia en época de los sofistas uno de ellos ofreció a un hombre instruir a su hijo en la filosfía. ¿Cuánto vale? Preguntó. Cuesta diez monedas. Con ese dinero compro un esclavo, contestó el hombre. Cómpralo, contestó el sofista y de esa manera quedarás con dos esclavos.
En este tiempo, en una casa de la vereda del Tablazo, una señora, antigua profesora, me contó esta historia. En épocas pasadas ella ofreció a un hombre enseñar a leer a su hijo. ¿Cuánto cuesta? Preguntó el hombre. Diez reales. El hombre dijo, con ese dinero compro un burro para tranportar plátanos a Manizales. Cómpralo dijo la señora y quedarás con dos burros, uno para cargar plátanos y otro de compañía.

EDUARDO GARCÍA AGUILAR

Nació en Manizales (Colombia) en 1953. Realizó estudios en la Universidad de Vincennes (París viii), hasta 1979, y luego vivió en Estados Unidos y México. En la actualidad, reside en París. Ha publicado las novelas Tierra de leones (1986), Bulevar de los héroes (1987), El viaje triunfal (1993) y Tequila Coxis (2003), así como Urbes luminosas (relatos, 1991), Llanto de la espada (poemas, 1992), Animal sin tiempo (poemas, 2006), Celebraciones y otros fantasmas: una biografía intelectual de Álvaro Mutis (1993), Delirio de San Cristóbal. Manifiesto para una generación desencantada (1998) y Voltaire, el festín de la inteligencia (2005). Algunos de su libros fueron traducidos al inglés, francés y bengalí.


Golden Gate

Sólo el recuerdo de mi ciudad, cuya memoria sintetiza los vientos y la niebla fugaz que la cruzan, ayuda a sostenerme en el invariable precipicio de la noche. Sus olores, mil veces compartidos; la brillantez de sus nevados, colocados en la cima de la cordillera; el vago olor a cafeto y a plátano deletrean mis ansias de ella. Al caminar por el Golden Gate, de noche, retomo la luminosidad de mi existencia y aprendo a manipular el soterrado infortunio que me puebla. La alegría del bullicio primigenio, el recuerdo de un monte o el ajado mirar de un abuelo tambaleante, retornan para salvarme y dar aliento.
Aquí, en San Francisco, reposando dentro del sueño que mis ojos vieron años antes, vuelvo a saludar la madrugada, a sentir el suave venteo de las olas y a comprender que el mundo es una grieta en cuyo fondo hay un continente de sorpresas. Estoy aquí comprobando que podría estar en otra parte, o no estar, da lo mismo. En las calles tupidas de flores, en el declive que me lleva al restaurante chino, escribo el epitafio que me acecha desde hace muchos siglos.
En el puerto no comprendo a los turistas. Soy extraño a esa euforia que los conduce al insomnio del destiempo y los vuelve caricaturas horrendas de la dicha. La mía es sencilla, azar de dados.
La belleza de las luces se refleja en el tremolar de las aguas de la bahía. Sausalito brilla, su bullicio me aqueja. Cruzo el puente y desciendo en la más absoluta oscuridad hacia la carretera destapada. ¿Dónde está ella? ¿Vendrá? Cierro mis ojos y me dejo llevar por la noche. Ciertos insectos cantan bajo las hojas. Siento pasos sobre la maleza. Es ella, mi ciudad, de nuevo, como cada noche, acogiéndome con sus infantiles olores y recuerdos.

lunes 29 de octubre de 2007

HÉCTOR JUAN JARAMILLO

Nace y muere en Manizales (1944-2007). Hace estudios de Derecho en la Universidad Javeriana, en Bogotá, en los años sesenta. Allí hace parte, entre 1964 y 1967, de la Columna de la juventud, tribuna de opinión nacional que aparece en los diarios El Siglo, de Bogotá, Occidente de Cali, El Frente de Bucaramanga y El Nacional de Barranquilla. Colabora posteriormente en el suplemento cultural de El Tiempo y en el periódico La República.
En la década del setenta, en la Universidad de Caldas, realiza estudios de Filosofía y Letras. Es también catedrático en diversos colegios de Bogotá y en las Universidades Jorge Tadeo Lozano y San Buenaventura de la misma ciudad y en la Universidad Cooperativa (Fundema), en Manizales.
Se desempeña como miembro del Consejo de Redacción de la revista Siglo XX. También colabora, a lo largo de 40 años, en el diario La Patria y realiza reseñas de libros en el Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República. Publica el libro Ser latinoamericano, en los años ochenta. En 1988, la Biblioteca de Escritores Caldenses publica El festín de un instante. En 2002 Lyrica Species publica un libro suyo en esta materia: Laberintamio. Deja un poemario inédito: La nave iluminada. Entre sus otros numerosos escritos inéditos los capítulos de un libro: Otra visión del conocimiento en Nietchsze. También, los borradores de un texto extenso que trabajó por varios años: Sicohistoria de Latinoamérica. Igualmente, numerosos ensayos sobre temas políticos, literarios y culturales.



Quedarán las cenizas

¿No se da cuenta acaso el espíritu que salta y enciende las cenizas las lágrimas que aviva una brasa que puede consumar cualquier afán de poesía?

¿O se habrá olvidado de los árboles que han vivido con su piel expuesta al viento de centurias?

¿Y que aquellos incendios que llegaron cuando todos los muertos habían desistido también carbonizaron las raíces?

sábado 27 de octubre de 2007

DIANA PATRICIA TORO ÁNGEL

Filadelfia- Caldas, 1981. Sicóloga egresada de la Universidad de Manizales en el 2004. Participó como ponente en el XII Encuentro de Escritores Caldenses y VIII Encuentro con la Historia Regional, versión 2006 en Filadelfia. A los 20 años incursionó en la narrativa con cuentos y ensayos. Psymorfosis es su primer libro de poesía publicado.


Despedida

Esta noche ella se sienta a hablar con las estrellas.
El mar revuelve a lo lejos caracolas que nadan misteriosas.
Le lanza un beso a la nada y sonríe.
Ha traído las cartas, las poesías y los libros.
En una caja que flota les da su adiós.

ADRIÁN PINO VARÓN

Nacido en Chinchiná Caldas, en 1972. Tallerista de la desaparecida Casa de Poesía Fernando Mejía Mejía. Su trabajo literario, además de ser publicado en revistas y antologías del país, se recopila en los libros de poesía Páginas habitadas (Fondo Editorial de Risaralda, 2000) y Palabras innecesarias (Fondo Editorial de Caldas, 2002). En 1998 obtuvo el primer premio de poesía convocado por el Fondo Mixto de Caldas y el Ministerio de Cultura y en el 2002 fue galardonado nuevamente con el primer premio de poesía convocado por la Secretaría de Cultura de Caldas. Ha sido invitado a los festivales internacionales de Poesía de Manizales, Pereira y Bogotá, así como a otros encuentros literarios en el país. Actualmente es colaborador de la revista literaria Messosaurus, con sede en Santa Marta.


De la amistad

Fernando Octavio Germán Gerardo Iveth
En una sola mano puedo contar a mis amigos
En una sola mano como a cinco dedos míos
Aunque hay más sin lugar a dudas
y también son entrañables
Pero estos que evoco
tienen destrozados los pulmones
de tanta agua salada que han tragado
de tanto ir conmigo mar adentro

ÁLVARO MARÍN

(Manzanares, 1958) Hechizado por la poesía de César Vallejo y Miguel Hernández publiqué mi primer libro de poemas con el título de Jinete de sombras en 1992; la publicación fue un reconocimiento que me hizo la Casa de Poesía Fernando Mejía de Manizales. Luego fui invitado al diario El Espectador de Bogotá para colaborar con notas sobre cultura y literatura en el Magazín Dominical dirigido por Marisol Cano y coordinado por el poeta Juan Manuel Roca, medio que jugó un papel crítico importante en la vida cultural del país en los años noventa. El hechizamiento con la literatura y la poesía fue mayor cuando leí a los poetas Cardoza y Aragón y José Lezama Lima y a los narradores Macedonio Fernández y Alejo Carpentier, tenía en este tiempo una lectura de escritores europeos, pero el acercamiento interesado a la expresión latinoamericana fue para mí una revelación de sentido histórico y poético a la vez. Recibí otro reconocimiento en poesía al ser destacado uno de mis libros, Noche líquida en una convocatoria latinoamericana del Festival de Poesía de Medellín. Publiqué en 1997 La brújula no quiere marcar más el norte, un libro de ensayos sobre cultura, política y literatura.


Crónica del paso de la cordillera (fragmento)

Cabezas clavadas en las puntas de las lanzas
nos muestran que no somos los primeros
en intentar el paso de la piedra empinada.
La realidad es feroz, lo monstruoso domina
por el terror: la realidad pura, la estrecha realidad
de la muerte representada como cabeza lanceada
es una forma del terror.

Vamos, unos dormidos, otros sonámbulos;
otros deliran: “esta es la historia” dice el moribundo
entre los brazos de su mujer, “esta es la historia,
es el paso de la cordillera en el año de 1819”.
Desvaría, el pobre delira.

Y alguien pregunta por los hombres talados,
por los cuerpos arrojados al río: es la mujer,
la fantasma loca, la esposa del supliciado.
¿Quién viaja por estas laderas de muerte?
Pasan los arrieros del viento
con sus recuas de mulas hacia la colina incendiada.

Las toscas medialunas de las herraduras
tachonan la noche de verdinegra melancolía:
mulas de fuego y mansedumbre,
mulas de grano y de arsenal,
monturas del relámpago, mulas de oro,
grises mulas de sombra y camisas sangrantes.

Bestias de dios en la procesión silenciosa,
en el misterio de no saber
hacia donde llevan nuestro cuerpo talado
como un tronco de árbol.

Cadáveres al lomo de la niebla
jinetean el páramo y la ardiente playa.
Y estas medialunas
relumbran sobre el pan amargo
y sobre las cuerdas reventadas
que los músicos ya no saben pulsar:
los dedos separados del pie,
los ojos ya fuera de sus cuencos.

Pasan los frutos desprendidos del árbol,
y es realmente el cuerpo de Colombia
el que pasa en andas
sobre el lomo de los caminantes
en la fiesta del Corpus.

jueves 25 de octubre de 2007

JUAN CARLOS ACEVEDO

Llegó en un noviembre desnudo y sin poema.
Este se le reveló como su inevitable destino
El signo Escorpión rige sus días.
Por un extraño designio hace cosas de árbol,
es decir, cosas que no hacen ruido:
besa, lee y escribe.
Desde hace años su destino es el de marinero,
duerme mal en hoteles de todas las ciudades
y en las mañanas de domingo
juega fútbol o monta bicicleta.
Dice que le gusta el cine, el teatro,
los perros, los comics, el pan y el ron.
Cree en el amor, en la lealtad de los amigos
y en la sonrisa de los niños.
Por héroe tiene a Supermán
aun que Bat-man y Spiderman
no le son indiferentes.
Por antihéroes defiende a Guepardo
y a Homero Simpson.
Nunca elige entre el jazz, el rock
y las mujeres,
ellas siempre ganan.
Ha escrito algunos libros de poemas
y unas cuantas crónicas urbanas.
Continúa escribiendo.


Radiografía de la ausencia

Cuanto más grandes los hombres
Más solos se quedan
De una canción popular


Viejo -en tu ausencia- el bueno de Dios se ha vuelto amigo. En los bares, donde no entras a beber, la silla que debes ocupar se llena con tu vacío; al que le ofrezco una cerveza que no bebe nunca. Entonces pido un cigarrillo que dejo encendido hasta que por completo se lo fuma tu fantasma.

Ahora que recorro restaurantes, avenidas y duermo mal en hoteles de todas las ciudades, ahora que cualquier mujer de esquina me ofrece algo más que su sexo tibio y sus senos de candil, ahora que el corazón está hecho añicos necesito de tu mano y tus palabras.

Papá, en las noches de embriaguez me hace falta tu voz ordenándome dormir. Dime quién sabe de tu pasión por el fútbol y por las novelas de vaqueros? A quién hace vibrar la historia del carbonerito? Quién conoce tu secreto sobre el vuelo del albatros?

Hoy que la vida vuelve a sonreír quiero saber qué neblina respiras? Cuáles gotas de sudor mojan tu sombra? Dónde apagas el último cigarrillo? Todavía hueles a lluvia?

Es duro crecer sin ti, sin tu silbido en las mañanas cuando la cuchilla atraviesa tu rostro y el ruido de tus zapatos me despierta.

Aquí las calles de mayo siguen solas, nadie cura mis heridas de juegos perdidos, nadie remienda mis ojos al final de un amor. Camino solo, viejo, y la noche me seduce de nuevo, mañana te habré olvidado... otra vez.

ALEIDA TABARES MONTES

Nació en Marulanda (Caldas) en 1963. Radicada en la ciudad de Bogotá desde 1980, cursa estudios de Artes Escénicas en la Escuela Superior de Teatro de Bogotá, igualmente en la Fundación para la Investigación de las Artes Escénicas, Barrio Teatro y en la Escuela de Investigación Teatral dirigida por el maestro Santiago García. Su formación está atravesada por innumerables procesos: actorales, literarios y dramatúrgicos con maestros de diversos países. Ha incursionado en el mundo teatral como actriz, investigadora, crítica teatral, dramaturga y directora.
Mujer de teatro por vocación, exiliada en la patria de la poesía por devoción.




Epitafio

Cuídate de la noche presagiosa y humillada
Borrada de luna
Precipitada de trompetas y ataques fulmíneos
Una sospecha de muerte acompaña el festín
Donde los buitres picotean tus certezas


Cuídate de los impostores de la piel
Incendiada de violencia
Sembrada de relojes
Simulada de ámbar
Y flores nacidas de la infamia
Cuídate de mí
¡Amor mío!
Soy de aquellos que mueren cuando aman.

aleyda_tabares@yahoo.com

miércoles 3 de octubre de 2007

MARIELA MAHECHA BURITICÁ

Nacida en Manizales, Caldas en 1980. Estudiante de Trabajo Social de la Universidad de Caldas, técnica en Educación Preescolar. Ha publicado en los libros: “Escritores nóveles”, “Con la ciudad dormida en la garganta”, “En la paz de las cinturas”; en Papel Salmón de La Patria (2003), revista de los juegos florales 2003. Ganadora del primer puesto en el concurso de cuento Confamiliares 2001. Invitada al Encuentro de Escritores Caldenses de Filadelfia en el 2004 y el 2005.


Poesía de la mujer antipensante

Querida compañera
de los sinsentires,
conocer el mundo no es suficiente
para estar vivo,
es necesario abrir la herida
y regar la sal de las lagrimas
hasta quedar seco.

Cuando el vacío es absoluto,
se sabe de qué estamos hechas,
de lagrimas ausentes
y recuerdos vagos.

De momentos
que ya no tocan
ninguna fibra de nuestro cuerpo
y de miradas de palo.

No somos porque ya fuimos,
y ahora, indefinidas,
partimos de la incertidumbre de los desánimos,
de ya no razonar más,
de ya no saber qué desear
para acostarnos por fin a dormir.

Queda el sinsabor
de las falsas respuestas
y de las mediocres preguntas,
de sobrevivencia a nosotros,
somos susurros y abismos,
gritos de miedo y muerte.

Somos el ejercicio
de reivindicar
la herida del aura,
imaginando otra vida, otra forma,
un silencio menos agotador
que el diario.

Compañera,
no sentir es ser mujer,
después de mucho tiempo
de no haber descansado,
de no haber soñado,
de no haber amado,
y finalmente,
quedarnos mirando el techo
para no mirar el amante.

marielaenrima@hotmail.com